Pueblo de Guatemala,

Con profunda tristeza y con la total condena del Estado de Guatemala, quiero comunicar a nuestra población que el día de ayer miembros de las Fuerzas de Defensa de Belice, dieron muerte a otro guatemalteco, con el agravante que esta vez la víctima es un niño de 13 años de edad.

El cobarde y desmedido ataque, fue contra el niño Julio René Alvarado Ruano de 13 años de edad, cuyo cuerpo aún está en manos de las autoridades de Belice.

En el ataque resultaron heridos con armas de fuego, su hermano Carlos Alberto Alvarado de tan solo 11 años de edad y su padre, Carlos Alfredo Alvarado Ramírez de 48 años, quienes se encontraban sembrando pepitoria en el área de la zona de adyacencia.

Les pregunto a las autoridades de Belice:

¿Qué amenaza representa para su soberanía, dos niños, uno de 13 y otro de 11 años de edad? Este hecho causa indignación y repudio.

Por lo anterior expongo:

1. Que el gobierno de Guatemala exige al gobierno de Belice que ponga al responsable o los responsables de la muerte del menor guatemalteco ante las autoridades para que sean juzgados en los tribunales correspondientes.

2. Que hemos hecho del conocimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de esta violación a los derechos humanos por parte de las fuerzas de defensa de Belice.

3. Que solicito a las organizaciones que velan por la protección de los derechos humanos, que investiguen este cobarde acto por parte de las fuerzas de defensa de Belice.

4. Que considerando la buena voluntad de Guatemala y el trabajo conciliatorio por parte de nuestra Cancillería por encontrar una solución pacífica y permanente para el reclamo que se tiene con Belice, así como por mantener y desarrollar las buenas relaciones, lo cual no se ve respaldado por esta acciones de Belice, hemos decidido, a partir de este momento ejercer un estricto ejercicio de protección a la soberanía del río Sarstún y toda la línea de adyacencia, para garantizar que no se den más abusos por parte de las fuerzas de defensa de Belice en contra del territorio y la población guatemalteca.

5. Que he decidido llamar a consultas a nuestro embajador en Belice hasta que las autoridades de ese país esclarezcan este lamentable hecho.

Finalmente, envío un profundo pesar a la familia Alvarado Ruano por esta irreparable pérdida, y le envío mi solidaridad en estos duros momentos.

Dios les bendiga.