La decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de bloquear el programa DAPA y la extensión de DACA afecta a alrededor de cinco millones de inmigrantes.

DAPA permite que los padres de hijos nacidos en Estados Unidos o residentes en este país puedan quedarse aquí con un permiso de trabajo. La extensión de DACA es para jóvenes que llegaron de muy pequeños a Estados Unidos en condición de indocumentados.

Los jueces empataron a cuatro y, por lo tanto, prevalece la decisión del último tribunal, la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito, que decidió contra las acciones ejecutivas del Presidente Obama.

La situacion legal de estos cinco millones de indocumentados sigue en el limbo. Todo podría decidirse cuando el nuevo presidente nomine al próximo juez de la Corte Suprema. Eso permitiría deshacer el actual empate. Si el juez es conservador, podría ser el fin de DACA y DAPA. Si es liberal, ambos programas podrían seguir adelante.

La decisión también fue un revés para el Presidente Obama. El mandatario, tras conocer la decisión, recalcó que la única forma de solucionar la situación legal de estas personas y de los restantes indocumentados que hay en el país es aprobando una reforma migratoria integral.

En otro orden de cosas, la Corte Suprema votó a favor de mantener el programa de Acción Afirmativa de la Universidad de Texas. Esta decisión afecta no sólo a estudiantes hispanos de esa universidad, sino que, al sentar precedente, impacta positivamente el futuro de un gran número de estudiantes latinos en el país.

La Universidad de Texas considera la raza como uno de los factores de admisión a la universidad, así como otros como las notas del estudiante, los ingresos económicos familiares o su labor comunitaria y actividades de voluntariado.

Los defensores de la Acción Afirmativa dicen que es necesaria básicamente por dos motivos. El primero es para equilibrar la histórica falta de acceso de las minorías a las universidades y, segundo, para que los centros académicos sean más plurales y diversos.

Esta decisión de la Corte Suprema ha sido considerada como una victoria para las organizaciones defensoras de los inmigrantes.