Representantes de la Embajada de Guatemala en Estados Unidos han mantenido un amplio número de reuniones con diferentes representantes del poder ejecutivo y del poder legislativo de Estados Unidos con el objetivo de tratar el tema migratorio.

Desde inicio de septiembre, coincidiendo con la vuelta a la actividad congresional en la capital estadounidense, la Embajada guatemalteca ha intensificado estas reuniones con altos miembros del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, así como con cargos electos del Senado y de la Cámara Baja del Congreso estadounidense. Uno de los ejes de estas entrevistas es el “Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia” -más conocido como “DACA” por sus siglas en inglés- debido al plan de la Administración Trump de no renovarlo.

La Embajada cree que el tema de DACA debe enfocarse más allá de la perspectiva legal, ya que tiene repercusiones humanitarias debido al alto número de jóvenes -incluidos guatemaltecos- que se verían afectados por la supresión del programa. Las autoridades guatemaltecas, aunque han expresado respeto a las decisiones del Gobierno estadounidense, también han expuesto su preocupación por las implicaciones socioeconómicas que la cancelación de DACA pueda tener sobre numerosas familias.

De igual manera, la Embajada se ha interesado activamente por el estatus en el que quedarán los ‘dreamers’ durante estos seis meses hasta que el Congreso estadounidense apruebe o no una nueva legislación que regularice su situación.

La Cancillería, por medio de la Embajada y los Consulados en Estados Unidos, sigue en contacto con las autoridades estadounidenses al tiempo que ofrece asistencia legal por medio de abogados contratados y protección consular a los guatemaltecos en general, pero en particular en estos momentos a los que se están viendo afectados por esta particular situación.