Las autoridades guatemaltecas, y en concreto la Subdirección General de Análisis e Información Antinarcótica (SGAIA), informaron que se espera cerrar el 2017 con un nuevo record en la cantidad de cocaína incautada a los traficantes, superándose así los 12.818 kilos de cocaína que fueron decomisados en 2016.

Las confiscaciones de narcóticos han ido creciendo anualmente en Guatemala, situándose un gran salto cuantitativo en 2016, ya que se duplicaron el número de decomisos con respecto al año anterior, pasando de 6.1 toneladas a 12.8 toneladas. Mas aún, las incautaciones de heroína incrementaron en 442% en el 2016. Asimismo, durante el curso del 2017, más de 416 millones de plantas de coca fueron erradicadas, con un valor monetario de US$1.443 billones de dólares.

Las aguas del océano Pacífico son el principal escenario de la aprehensión por parte de las autoridades guatemaltecas, ya que constituye una ruta clave de transporte de sustancias ilícitas desde América de Sur hacia México y Estados Unidos.

Las fuerzas armadas guatemaltecas desempeñan un papel fundamental en la lucha contra el narcotráfico. En la última década, el Ejército ha crecido en personal y ha modernizado su armamento con la ayuda de Estados Unidos. La cooperación con las autoridades norteamericanas ha sido y es muy estrecha. De hecho, en estas semanas reciente, Estados Unidos ha entregado automóviles y equipos de radiocomunicación para fortalecer la capacidad del Ejército guatemalteco a la hora de combatir los carteles de contrabando de droga.

Estados Unidos lleva años brindando asistencia a la región centroamericana para así combatir más eficazmente la logística operativa de los carteles. Las autoridades guatemaltecas, que mantienen una sólida colaboración con sus colegas de la oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y de Cumplimiento de la Ley del Departamento de Estado de Estados Unidos, han logrado que Guatemala se beneficie especialmente del acceso a material y recursos ofrecido por Washington.